domingo, 24 de diciembre de 2017

Entrevista a Pedro Francisco Nieto Segui


Si usted se da un paseo por el colegio Mario Benedetti, una de las primeras personas con las que probablemente se encontrará sea Pedro. Lo primero que le llamará la atención será su sonrisa amable, abierta y sincera y unos ojos llenos de entusiasmo e ilusión. Su expresión corporal entera irradia calidez y confianza, verá usted cómo lo nota. Esta es la persona encargada de transmitir el amor a la música en el colegio. Igual tiene suerte y le permiten colarse en una de sus clases, pero le adelanto mi experiencia: Cuando entré por la puerta nadie se inmutó, Pedro me dedicó un saludo y siguió concentrado en la actividad: Un desordenado mosaico de chavales avanzando y retrocediendo por un damero que sólo ellos veían al son de determinados instrumentos en una clave que imagino que previamente habían acordado. Los alumnos totalmente absortos y disfrutando de la actividad, se podía ver en sus caras sonrientes.
Este es el día a día de Pedro Francisco Nieto profesor en el CEIP Mario Benedetti desde el 1 de Septiembre de 2008, el de una persona con una motivación, capacidad y energía especial. Se hace responsable del Coro del colegio a partir del año siguiente a su entrada (curso 2009/2010), actividad a la que asiste el alumnado de todos los cursos juntos y preparan piezas musicales que muestran en dos conciertos anuales, donde se ve el trabajo en equipo y el cuidado mutuo que se brindan entre todos y cada uno de los participantes. Los ensayos los hacen fuera del horario escolar.
Además y también fuera del horario escolar, imparte clases gratuitas al alumnado de violín, guitarra, piano, percusión... haciendo llegar la música a los rincones de todas las casas que disfrutan y quieren aprender música, haciendo de esta disciplina un bien que pueda llegar a todo el mundo (no solamente a los que tienen recursos económicos) y haciendo gala de su generosidad y su amor a la música y a los peques.
Asume la Secretaría del Centro desde el 1 de Julio de 2012, haciendo que los trámites que debemos hacer las familias sean livianos, facilitando en todo momento las gestiones y resolviendo cualquier duda con una gran sonrisa.
No conforme con estos proyectos y debido a su compromiso con la mejora de la educación y sus inquietudes pedagógicas, se enrola en el proyecto LÓVA (en colaboración con el Teatro Real) desde el curso 12/13, lo cual supone un reto que asume con ilusión utilizando esta herramienta educativa que abre el aula a las emociones, a la imaginación, al esfuerzo compartido y al descubrimiento y aceptación de todas las capacidades, haciendo que niñas y niños vivan de forma individual y colectiva la emoción del aprendizaje a través de la creación de una ópera.
Por todo lo anterior mencionado, no es de extrañar ver a Pedro como un gran profesional, con una gran capacidad de trabajo, que contagia su ilusión y buen hacer a toda persona que esté a su lado.

Pedro es un pilar muy importante en nuestra comunidad y esta es la exposición de motivos con la que argumentamos la presentación de su candidatura a los premios al compromiso educativo Julio Pérez 2017.
Fue nuestro gran finalista en la categoría de profesorado y aquí os traemos sus palabras:

Pedro, enhorabuena por tu candidatura. Desde el centro se lanzó con mucha ilusión ¿Qué pensaste cuándo te contaron que habías sido nominado? ¿Cómo te sentiste?
Pues la verdad es que fue una sensación un tanto extraña. Claro, es la primera vez que me han nominado para un premio de este tipo, y la verdad es que, sinceramente, muy emocionado y muy agradecido. Es la única palabra, de verdad, que tengo. Para mí, más que el premio es eso: que la gente piense en ti, es esa sensación de sentirse arropado, de sentirse querido. Así que muy muy ilusionado, la verdad es que sí.


Con estos premios se busca el reconocimiento al compromiso educativo, con todo lo que estas dos palabras implican, y en tu trabajo lo vemos reflejado. Por ejemplo, tu implicación en el proyecto LOVA trasciende lo profesional. Es un compromiso con la educación, pero de esa que supera los muros del cole y dota a tus alumnos de alas para volar hasta donde ellos quieran llegar. Y es un compromiso con todos y cada uno de los niños, con sus peculiaridades, con sus potencialidades, con aquello que los hace especiales y diferentes. O las clases gratuitas y el coro fuera de horario escolar, dan muestra de una gran generosidad y de tu amor a la música y a su valor... ¿Qué es lo que te mueve a trabajar de este modo? ¿Qué te inspira?
Bueno, a ver, lo primero son, está claro, los alumnos. Eso, es lo que fundamenta, sobretodo, todo mi trabajo.
Yo soy una persona que siempre estoy en constaste evaluación con migo mismo y me gusta mucho volver a casa y pensar: —A ver, qué puedo mejorar aquí, que tal ha salido —siempre he sido muy de este estilo en mi trabajo.
Entonces, bueno, en cuanto a LOVA, lo que habláis aquí del proyecto, hay una frase que está en la página web de LOVA, que explica un poco en que consiste el proyecto y dice: —Te vamos a dar un consejo, no lo hagas.
Sí que es verdad que es un proyecto que requiere mucho trabajo. Requiere mucha especialización también, porque al final tienes que saber mucho de las diferentes profesiones: tienes que saber tanto de parte artística, como de parte organizativa, como de parte de guión.
De hecho, he tenido que hacer muchos cursos de especialización en eso. Pero es verdad que es un proyecto que cambia el colegio. Cambia la vida escolar. Los niños que salen, yo siempre lo digo, llevan la impronta LOVA. Tú ves una clase que ha hecho LOVA y se les ve, llevan su sello.
Pero realmente, ¿qué me mueve a hacer este trabajo? a pesar de todas las dificultades, de todo el trabajo: Que yo pienso que yo gano.
Yo soy el primero que salgo ganando con eso porque la música tal y como está ahora concebida, es muy poquito tiempo. Son tres cuartos horas a la semana y también, nosotros los músicos, decimos: —es que la música, no se le da valor —pues vamos a dárselo nosotros. Yo creo que si una persona no le da el valor que merece, no les puedes pedir a los demás que digan el valor que tiene esa asignatura.
Yo, cuando llegué aquí, al colegio, que fue mi primer destino definitivo, fue lo que también me planteé. Es decir, para mí la música es mi pasión y es mi vida y es lo que yo quería transmitir. Y lo que quiero transmitir. Y entonces dije: —bueno ¿cómo lo planteamos?
Nada más llegar planteé lo del coro. El coro, desde que estoy yo, está en funcionamiento. Y sí que es verdad que también, volviendo al principio, ganamos.  ¿Por qué? Porque la música es algo muy práctico y con todo este tipo de proyectos, de actividades, al final, en la clase de música se nota y mejoran. Cantan más, cantan mejor, viven más la música, conocen más cosas. Y ese es el objetivo final que yo persigo con todo esto.
Y en cuanto a la parte del coro que me comentabais aquí: Lo primero de todo, la ley ahora indica que se tiene que favorecer la creación de coros. Y claro, es por lo mismo. Al final, pues mira, para mí, entre tener trabajo en casa de diseñar programaciones o estar con un coro, yo prefiero el coro. Al final hay que hacer las dos cosas y es un poco más de trabajo, eso sí que es verdad, pero bueno, luego es una carga de trabajo que tampoco conlleva tanto. Si ya has dirigido coros, ya sabes de esto, al final diseñar no te cuesta, o te cuesta menos. Es una actividad en que yo ya elijo las canciones, nos reunimos cada quince días y también es una forma para los alumnos del centro de encontrar su sitio.
Sí que es verdad que en el coro, desde el primer momento yo dije que no hacía prueba de selección. Todo el mundo se asustaba. No, es verdad, en muchos coros, sí que es verdad, se oye: —pues venga, necesitamos estas voces para el coro.  —No, no. Aquí todo el que le guste cantar puede entrar, y es lo suyo: ofrecer algo más, un espacio más a los niños que les gusta cantar, porque es lo que ellos hacen. Si ellos supieran ajedrez, pues también se les ofrecería ajedrez, o lo que fuera.
Sí, me enrollo un poco, ya. En cuanto hablo de LOVA...

Mucho talento, mucha vocación y mucho trabajo para ser un maestro de nota. De esos que cuando vas a una entrega de premios en un instituto, los alumnos que estuvieron contigo te ven y te abrazan con una sonrisa y enorme cariño. ¿Cómo lo haces, Pedro? ¿Qué consejo darías a un maestro recién graduado?
Bueno, pues, vamos a empezar por el final.
Porque a ver, quizá esta pregunta de mucho talento... yo no me veo así. Soy una persona que me gusta crecer trabajando. Yo creo que más que talento, las cosas se consiguen trabajando.
Tengo una profesión muy intuitiva, que siempre está cambiando. No es como trabajar en oficina, que siempre es el mismo papel. Para el secretario, las matrículas siempre son lo mismo. Aquí, sí que es verdad, dependiendo de cada niño, cambian las cosas. Muchas veces, uno se llega a plantear: —oye, si hubiera hecho esto así con este alumno. —Es una pregunta clave.
Y ese es el mayor consejo que le daría a la gente que acaba de aterrizar.
Lo primero, que ame su profesión porque desde luego es la profesión más bonita que puede tener. Es una profesión, de verdad, genial.
Y lo segundo que no se conformen, que no se queden con lo primero, con lo que les enseñan en la universidad, con lo que ven... Es decir, que no tomen nada como dogma, que abran mucho la mente y entonces que vean, prueben diferentes cosas y que lo que a ellos les funcione que sea lo que apliquen. Sin dejar de lado, también, que si encuentras otra cosa que te funcione mejor, pues aplícala.
Ese es el consejo que yo les daría. Y que aprendan de todo. De todo y de todos. Cualquier maestro de música que se encuentren, pues de todos se puede aprender algo. Yo he aprendido mucho de mucha gente que he tenido la suerte de encontrarme en mi camino. Y, ahora voy a enlazar esto con la primera pregunta que me has hecho:
Pues mira, yo he tenido la enorme suerte de conocer a una persona que es Bernabé Tierno. Fue un gran pedagogo. Una vez estuve en una ponencia suya dedicada a equipos directivos. Yo todavía no era equipo directivo, pero bueno, como sobraba una plaza en el colegio en el que estaba en aquel momento, me invitaron y yo dije: —pues yo voy encantado —a mí esto me gusta mucho.
Pues este hombre se dirigió a un público, todo de equipos directivos, y les comentó: —Seguro que cada uno de ustedes puede pensar en su maestro preferido. Seguro que si cierran los ojos, se acuerdan de algún profesor especial que tuvieron en primaria. —Cerró los ojos, y les dijo: —pues señores míos, ustedes tienen que ser esa persona. Piensen porqué se acuerdan de él.
Para mí eso, esa es una máxima que intento llevar todos los días. Entonces, me intento acordar de mi profesor, Don Francisco, que era mi profesor favorito. Pienso qué hacía él para que yo me acuerde tanto. Y fíjate, era un señor muy mayor, era un señor súper mayor pero jugaba con nosotros en el patio, era una persona siempre súper amable con nosotros. Era muy mayor y muy inteligente: escribió muchos libros, con el tiempo lo descubrí, con su pedagogía, espiritualidad y la verdad es que era una persona muy afable con nosotros. Y esa afabilidad que tenía con nosotros, yo la intento transmitir. Era muy buen hombre.

¿Qué es lo más difícil de tu trabajo? ¿Merece la pena?
Lo más difícil... A ver tiene muchas cosas difíciles. Siempre.
Quizá, para mí, lo más difícil es intentar no caer en la rutina. Porque, de verdad, es un trabajo que se puede prestar mucho. Al final uno hace un trabajo anual, bianual si acaso. En música es un trabajo más continuo, durante seis años. Pero sí que es verdad que vuelves a tres años, o vuelves a primero, y es que es...vuelta a empezar con lo mismo... Y se puede convertir en un trabajo muy rutinario y puedes caer en eso de decir: —otro año más, sigo haciendo lo mismo. —Para mí eso es lo más difícil. Intentar tener la mente preparada para no caer en la rutina y que aunque sea volver a empezar y volver a trabajar con lo mismo, los alumnos son diferentes, las cosas han cambiado, los tiempos cambian.
Y la segunda pregunta no me acuerdo ya.
Si merece la pena
Por supuesto, por supuesto que merece la pena

Aunque en parte ya nos has contestado ¿Y la parte que más te gusta?
También ver antiguos alumnos que se acuerdan de uno.
Y ver cómo la música, en este colegio, ha cobrado un papel fundamental. Ahora todos los niños están deseando hacer la ópera, Todos los niños están deseando cantar el villancico. Ha vuelto a cobrar mucho protagonismo, la música, en este colegio. Y para mí eso ya es el mayor premio.
Y lo que se lleven ellos.
E incluso, para mí, el mayor premio sería que, cuando ellos sean mayores, a lo mejor Pedro sea Don Francisco. Para mí, eso sería el mayor logro.

No te quiero robar más tiempo, sabemos la inmensa suerte que tenemos de contar contigo en nuestro cole y queremos darte de nuevo las gracias. ¿Qué me dejo en el tintero? ¿Quieres añadirnos algo más?
No. Que estoy muy agradecido, de verdad, por todo lo que habéis hecho y por haber pensado en mí. Para mí es un orgullo porque yo, vamos, a este colegio, sabéis que lo amo.

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